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Opinión 15/03/2017 12:28 am

Clara estrategia dictatorial

 

Una hora, una semana, un mes, un año, todo eso es ganancia que se obtiene a expensas de un país que se va desmoronando aceleradamente

No queremos ser “pájaros de mal agüero” cuando pronosticamos que quien volverá a sacar provecho de estas andanzas de la oposición, será la dictadura madurista. La nueva maniobra de la dictadura es este proceso en curso de la denominada validación de los partidos políticos. Se trata de la continuación de la mala película del “diálogo” que le permitió a la dictadura adormecer la calle, una vez que desmoralizó a la ciudadanía que veía cómo, sin hacer mucho esfuerzo, el régimen nos escamoteó el referéndum revocatorio. “Tienes que ganar tiempo, Nicolás”, le aconseja desde La Habana su tutor Raúl Castro, y eso es lo que hacen desde Miraflores: ganar tiempo. Una hora, una semana, un mes, un año, todo eso es ganancia que se obtiene a expensas de un país que se va desmoronando aceleradamente, y eso también es parte de la estrategia: el acelerado empobrecimiento de la ciudadanía, que tiene dos opciones, a saber: se marcha del país o se resigna a depender de la migaja que le tira el funcionariado comprometido con esta dictadura hambreadora que nos pretende someter para toda la vida.

De una manera que aún no se ha podido justificar ni explicar razonablemente, el pasado año “nos montaron en la olla” del aderezado diálogo de donde salimos sin siquiera con la burra. Cuando alguien hace un mal negocio se le equipara al que torpemente realiza un cambalache de su madre por una burra. Pues la verdad es que los emisarios cedieron la causa medular del país en esta coyuntura -el Referéndum Revocatorio, la marcha a Miraflores y el juicio político- y ni una burra obtuvieron a cambio.

La dictadura tiene clara su estrategia: seguir corriendo la arruga. Aplaza las elecciones de gobernadores y mete a los dirigentes de la oposición en el corralón de la validación de los partidos. La organización de la componenda está a cargo del mismísimo CNE, que “se gozó en caldo de ñame” las firmas del Revocatorio. No es de extrañar que otro de los “poderes” controlados por la dictadura, el TSJ, le dé cancha libre a los proponentes de un recurso de amparo que cuestiona las bases del sistema de validación de partidos. Así, la dictadura seguiría avanzando en su propósito de pasar por encima de una tétrica realidad, entregando bolsitas de alimentos y empadronando a la gente atraída por la “seductora” oferta de regalarles el presente con lo que queda del petróleo que vendemos, a costa de hipotecar el futuro de todos los venezolanos.

Respetamos la decisión de cada agrupación partidista de acudir a ese escenario de divertimento ensamblado por la dictadura. Sin embargo, estimamos que fue un error no haber debatido ampliamente en la Unidad y tomar una ruta compartida, partiendo de la crítica situación que vivimos en el país. Después de lo ocurrido el pasado 6 de diciembre de 2015, que va más allá de elegir diputados, la verdad es que fue un plebiscito o un referéndum donde el pueblo expresó claramente que quiere cuanto antes salir de este régimen que ha destrozado la economía y las bases sociales y morales de Venezuela.

Mitzy C. de Ledezma 

 

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